Anoche veía en las noticias un reportaje acerca qué tan bien preparado está nuestro país -sísmico por naturaleza- para enfrentar emergencias como terremotos o temblores fuertes, en los Malls. Y aparte de corroborar que lamentablemente la preparación para el personal de los centros comerciales es muy básica o nula y que la señalética para los clientes es aún más deficiente, me puse a pensar qué hacemos los padres y madres al respecto para educar a nuestros niños en casa sobre estos temas.
Y claramente tenemos una gran tarea ahí. Por lo general es en los establecimientos escolares donde más se educa a los niños sobre cómo reaccionar frente a las emergencias, con las llamadas "Operación Deyse" que se deben realizar año a año como práctica. ¿Pero y en casa? ¿Hemos conversado con ellos qué se debe hacer si están en casa en en un segundo piso por ejemplo? ¿O si están cerca de ventanales de vidrio? ¿O si están en la cocina y el fuego está prendido cocinando algo? Estas mismas inquietudes deben ser resueltas primero por los padres y adultos responsables a cargo (empleadas, niñeras, abuelos, tíos u otros cuidadores) para luego ser traspasadas y conversadas con los niños.
Resulta que en el día a día uno no piensa qué se debe hacer, o qué sería mejor dadas las particularidades de cada familia y cada casa, pero debiéramos aprovechar los momentos en que sale a la luz el tema en la conversación familiar para "testear" y hasta "ensayar" con nuestros hijos las acciones a seguir en caso de estas emergencias.
Algunas sugerencias para todo tipo de emergencias en casa:
-Que los niños mayores manejen el número de teléfono de ambos padres -de memoria- para poder llamarlos si no están con ellos al momento de tener un problema grave y los menores lo tengan escrito a mano y sepan cómo marcar las llamadas.
-Que los niños mayores y menores sepan a qué vecina pueden acudir (ir a buscar o llamar) en caso de tener el adulto responsable en casa un accidentes que los incapacite de reaccionar (por ejemplo un desmayo).
-Que todos en casa sepan cuál sería el lugar más seguro para refugiarse en caso de terremoto, si salir afuera o quedarse adentro, si bajar las escalas del segundo piso o no... etc. Luego cortar el gas, etc.
-Que todos tengan claro qué hacer si se encuentran frente a fuego en casa (llamar a los bomberos y cuál es el número; qué medidas tomar: si intentar apagarlo o no; cómo y por donde arrancar -idealmente al nivel del suelo gateando si hay mucho humo, ya que habría menos gases tóxicos al nivel del suelo- etc.)
Los ejemplos anteriores sirven de pauta para educarse uno como padres y madres primero, ya que es esencial que el adulto en casa tenga la capacidad de mantener la calma, no perder el control, pensar con claridad y sobre todo, poder guiar claramente a los niños para que la emergencia sea lo menos traumática y nefasta posible. Y en la medida que el adulto se sienta seguro de qué es lo que debe o no debe hacer, actuará con mayor eficacia y efectividad. ¡Suerte para la próxima!










